Los icónicos disturbios en el bar Stonewall Inn de Nueva York, el 28 de junio de 1969, se han convertido en un hito que dio inicio a la etapa contemporánea del movimiento social por los derechos de las personas LGBTQ+ en todo el planeta. Si bien es cierto que la valiente revuelta de las/os asistentes del bar iniciaron contra la opresión policial de la ciudad norteamericana fue la inspiración para otros actos similares en otros rincones del mundo, el movimiento LGBTQ+ no comenzó allí: existen antecedentes que remontan el inicio de las primeras manifestaciones por la visibilidad y la protección de la diversidad sexual y de género a mediados del siglo XIX.
Stonewall Inn es hoy un edificio reconocido como parte de la historia de la ciudad de Nueva York
España y América Latina han sido el escenario de muchos de los episodios de la larga historia LGBTQ+, algunos de los cuales sucedieron varias décadas antes que Stonewall. Uno de especial inflexión es el conocido como “Baile de los 41” que ocurrió en Ciudad de México en 1901: se trató de la mediática redada a una fiesta clandestina en la que 41 hombres fueron arrestados por bailar juntos y usar prendas femeninas. Muchos de ellos fueron objeto de exhibición y repudio público, torturas y trabajos forzados, en lo que se conoce como una de las mayores acciones de homofobia emprendidas por un Estado latinoamericano.
Y aunque la violencia y la persecución, como en el resto del globo, han sido parte central de la vida de miles de personas LGBTQ+ en nuestros territorios, también lo han sido los triunfos sociales y avances legales que se han posicionado en la vanguardia internacional. Stonewall encendió la llama de lo que, a lo largo de estos 53 años en España y América Latina, se ha convertido en un gran fuego activista.
Cuatro años años después de los sucesos en Nueva York, se realizó una de las primeras manifestaciones públicas del colectivo en el centro de Santiago de Chile. En abril de 1973, un grupo de hombres gays, travestis y personas trans se reunió en la icónica Plaza de Armas para exigir el fin de la violencia policial y el acceso a derechos como el matrimonio. El suceso fue cubierto por la prensa nacional con titulares fuertemente homofóbicos -como “Rebelión homosexual: Los 'raros' quieren casarse”- y relegado al escándalo, pero se convirtió en la primera aparición en el espacio público del colectivo en el país andino.

Una de las portadas que abordó la manifestación de abril de 1973 en Santiago de Chile, con titulares fuertemente homofóbicos
Las marchas
Los períodos dictatoriales que convergieron durante los años 70 reforzaron el silencio, incluyendo cualquier protesta por la indiferencia ante la incidencia de la pandemia del VIH-SIDA. Esa década también fue importante para España: primero, la promulgación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social durante los últimos años del régimen franquista, fue usada para continuar con la represión de la homosexualidad y la transexualidad.